Nuestra plancha averiada es la que se muestra en la foto. Explicaremos como siempre, de un modo genérico para que se pueda aplicar a más modelos.
Empezaremos con los síntomas de la avería:
- Esta plancha de cocina tiene un piloto rojo, el cual ya no enciende cuando la enchufamos.
- No calienta.
Bueno, pues con estos datos, ya estaremos listos para empezar a repararla.
Os podemos adelantar, que este tipo de electrodomésticos mayormente son muy simples, solo disponen de una resistencia térmica, un termostato (normalmente mecánico) y un sistema de protección contra sobretemperaturas.
En la imagen, se muestra el mando de control de la plancha.  Sacaremos este mando tirando hacia atrás.  Aquí podemos ver una imagen detalle de nuestro mando, en el cual podemos ver que tiene una barra de metal, esta se utiliza para transmitir la temperatura de la resistencia al termostato que se encuentra en el interior, regulándolo con la rueda que podemos ver.
 Al lado de esta barra de metal, podemos ver unos pequeños agujeros con unos contactos utilizados para dar tensión a la resistencia que esta en la placa.
Estos son los contactos machos de la resistencia de la placa que se introducen en los contactos hembras de nuestro mando de control.
Desde la parte posterior de la plancha, podemos ver la resistencia térmica.
El primer paso que tenemos a mano antes de seguir desarmando piezas, es medir si la resistencia está cortada. Para ello, con la ayuda de un polímetro en modo continuidad, mediremos en los extremos de la resistencia térmica. Podemos ver que ofrece una resistencia de 60 ohmios, lo cual nos indica que está aparentemente bien.
Continuaremos desarmando el mando de control quitando los cuatro tornillos que se ven en la imagen.
En su interior, podemos observar dos cosas importantes, el termostato y un fusible térmico.
Sin duda alguna, lo primero que debemos comprobar es el fusible térmico. En modo continuidad de nuestro polímetro vemos que este fusible esta abierto, es decir, fundido.
Una vez encontrada la avería, retiraremos el fusible para remplazarlo por otro. En este tipo de fusibles existen 3 parámetros importantes, la temperatura de corte, la tensión de trabajo y la corriente que soporta. En nuestro fusible, los datos son los siguientes: 84º C, 250V y 10A.
Este es el nuevo fusible con las mismas características que el averiado. No pasa nada si ponemos uno con una temperatura de corte un poquito mayor, pero es preferible que sea el mismo.
Lo pondremos en su lugar. No tiene polaridad alguna, podemos ponerlo de la forma que queramos. Debemos tener en cuenta, que este tipo de componentes no suele estar soldado, esta remachado. Te podrás imaginar que si es un fusible térmico, y le aplicamos calor para soldarlo este se cortará. Por lo que no debemos soldarlo nunca, si en algún caso extremo y necesario tienes que soldarlo, debes ser rápido y utilizar medios disipadores de calor para no calentar en exceso el fusible.
De paso, vamos a realizar una limpieza de mantenimiento. Como ya mostramos en las primeras fotos, esta plancha dispone de un sistema de transmisión de calor desde la placa hasta el termostato. Limpiaremos la unión entre la placa y el mando de control para que tengamos una buena transmisión térmica. Empezaremos quitando los tornillos de la carcasa de protección que se muestra en la imagen.
Quitaremos también el tornillo de la latilla de transmisión térmica.
Limpiaremos con una lija fina las zonas de apoyo de la latilla de transmisión térmica.
Limpiaremos también la latilla.
Pasaremos la lija por la barra que tiene el mando de control para quitar óxidos y residuos.
Montaremos todas las piezas de igual manera que las desmontamos.
Enchufamos la plancha y podemos comprobar que funciona correctamente.
Tendremos algún tiempo la plancha encendida para asegurarnos de que salta el termostato y no se vuelve a fundir el fusible.
Autor: FjRamirez
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