Las características que podemos aplicar a la luz son inmensas. La iluminación puede tanto enfatizar detalles importantes, como ocultarlos completamente. Puede mejorar la apariencia de una persona al enseñar atributos positivos al mismo tiempo que "desenfatiza" o esconde atributos menos atractivos. O puede enseñar una apariencia hostil y siniestra. El cine y la televisión están basadas en la luz. A continuación explicamos algunas de las características de la luz.
1.1 Dispersión o coherencia
Esta característica determina si la luz es dura o suave. En las fotos que vemos, los objetos son exactamente los mismos, así como la intensidad y la temperatura de color de las luces. La única diferencia es la coherencia de la luz utilizada. La primera fotografía fue tomada con una luz suave, mientras que la segunda fue tomada con una fuente de luz dura.
La luz que es emitida directamente desde una fuente concentrada da una apariencia dura, vigorosa y cortante. La luz de una lámpara transparente, la de un fresnel enfocado, y la luz del sol de una tarde despejada, representan fuentes de luz dura. La luz dura crea una sombra claramente definida. Pone de manifiesto los contornos de forma del sujeto y su textura. Cuando la luz dura es utilizada para iluminar una cara, las imperfecciones de la piel se resaltan. El resultado no es siempre agradable. Pero en otras aplicaciones, así como para hacer notar la textura del cuero, o el grabado de una joya, esto puede ser una ventaja.
En TV los proyectores utilizados para crear una luz dura son las lámparas desnudas (sin lentes ni filtros), los proyectores plano-convexos ajustando el haz para concentrarlo (spot) y el comúnmente utilizado fresnel elipsoidal. La luz suave (difusa) tiene el efecto opuesto de la luz dura, especialmente cuando los ángulos de iluminación están controlados. Como se ve en la foto aquí, la luz suave tiende a esconder irregularidades y detalles en las superficies.
El factor más importante en la relación dureza/suavidad de una luz es el tamaño relativo de la fuente radiante respecto al sujeto. Cuanto mayor sea la fuente radiante en relación al sujeto más luz tiende a envolver el contorno del sujeto y más suave es la luz. Cuanto más pequeña sea la fuente más dura será la luz. Los factores que deciden son el tamaño del proyector (diámetro de la lente), el tamaño del sujeto y la distancia entre ambos.
Los difusores se colocan al frente de las luces para suavizar y difundir sus rayos y al mismo tiempo, reducen la intensidad de la luz.
Para crear grandes y uniformes áreas iluminadas se utilizan grandes softlights. También se utilizan filtros y reflectores para crear un efecto de iluminación suave.
El ambiente donde se graba, bruma, niebla, humo pueden hacer el mismo efecto que un difusor y por lo tanto suavizando la luz.
Aquí mostramos el ejemplo del uso de un difusor y de un reflector que suavizan la imagen. Como la luz suave tiende a esconder líneas, arrugas y defectos, es útil para realizar trabajos de embellecimiento.
Al colocar una fuente de luz suave cerca de la cámara, se minimizan los detalles de la superficie. El efecto es comúnmente denominado iluminación plana.
Aunque tiene ciertas aplicaciones, especialmente en primerísimos primeros planos de objetos donde las sombras oscurecerían detalles importantes, la iluminación plana deja "sin dimensiones" al sujeto. Cuando es utilizada en una área grande, puede dar una apariencia árida y estéril. La iluminación ha sido denominada como "el arte de controlar las sombras". Aunque de buenas a primeras podría parecer que las sombras deberían ser eliminadas o minimizadas, hemos visto que ellas proporcionan detalles y dimensiones importantes a las imágenes. Una de las mayores metas en la iluminación es hacer que las sombras funcionen bien.
Si tomamos en cuenta la superficie del reflector, este puede crear una reflexión especular o una reflexión difusa. Una reflexión especular es cuando los rayos reflejados son igual que los incidentes y prácticamente paralelos, como un espejo o metal pulido. Un reflector difuso dispersa la luz en muchos ángulos distintos. La luz del sol es una fuente de luz especular. Cuando ésta atraviesa unas cortinas de traslúcidas se convierte en una luz difusa. La luz especular es una luz dura y genera sombras acusadas, sin embargo la luz difusa es una luz suave muy útil para ocultar sombras. Hay que ha tener en cuenta que siempre se usan reflectores o difusores se perderá potencia lumínica.
La iluminación tradicional de Hollywood hasta los 60, era casi toda luz directa dura, sin luces rebotadas o difusores fuertes delante de las lámparas, debido a las exigencias que imponía las emulsiones de película que se usaban.
1.2 Temperatura del color
La temperatura del color se refiere a la dominancia de un color en la escena. Pero el ojo humano, mejor dicho, el cerebro realiza un ajuste subjetivo y toma como referencia todos los colores de la escena y aunque haya una dominancia de un color, el blanco sigue siendo blanco y no tiene ninguna tonalidad. A este ajuste se le conoce como consistencia de color aproximado que nos permite ajustar nuestra percepción para fuentes de luz que creemos blancas.
Sin embargo, en el vídeo o cine, la consistencia de color aproximado no funciona. A menos que se haga la corrección de color cuando se ruedan las tomas, veremos significativos y molestos cambios de color entre una escena y otra.
Por ejemplo, en la foto, ambas fuentes de iluminación (el sol a la izquierda, y luz de tungsteno a la derecha) lucen blancos a la vista. Es sólo cuando los vemos juntos que nos damos cuenta de que poseen tonalidades diferentes.
Aunque la luz puede ser de cualquier color entre infra-rojo y ultra-violeta, existen 2 estándares de color básicos para cine y TV: 3.200°K para las lámparas incandescentes de estudio y 5.500°K para la luz de día (algunas fuentes artificiales dan como estándar de luz de día 5.600°K).
Aunque muchos de los problemas de temperatura de color no son aparentes al ojo (gracias a la consistencia de color aproximado), pueden crear grandes inconsistencias cuando se trata de unir diferentes planos en post-producción. Estos problemas se pueden corregir, realizando balances de blanco adecuado, anotando con un termocolorímetro la temperatura del color (algunas cámaras lo indican en el view-finder).
A diferencia de las luces de tungsteno, las lámparas fluorescentes convencionales producen un espectro discontinuo. En lugar de una mezcla de colores del infrarrojo al ultravioleta, las luces fluorescentes presentan picos de color, especialmente en las zonas azules y verdes. Aunque el ojo no percibe estos picos, ellos producen variaciones de color en video que son difíciles de corregir con un balance de blancos. Sin embargo los fabricantes han comenzado a producir tubos con componentes especiales que suavizan los picos espectrales que aparecen en las lámparas comunes y que pueden utilizarse en cine y vídeo.
1.3 Intensidad de la luz
Otra de las variables de la iluminación es la intensidad. El control de la intensidad de la luz es una variable importante en la producción.
Por ejemplo, en la foto siguiente los niveles de iluminación de adentro y de afuera tienen que estar cuidadosamente balanceados para evitar que se dañe el efecto. Observe también como las diferentes temperaturas de color (el azul de la luz de la luna , el rojizo para la luz interior) son también determinantes en el efecto.
Aunque esto es fácil de ver en la foto, cuando se está grabando nuestro ojo tendrá una percepción muy pobre de la intensidad relativa y la temperatura de color. Para esto necesitamos las herramientas como el exposímetro, el fotómetro o termocolorímetro. Además, será necesario un monitor de tv donde podamos ver los resultados.
Aunque la mayor parte de las cámaras de TV necesitan por lo menos 1000 lux para una buena calidad, muchas pueden producir imágenes aceptables con niveles por debajo de 10 lux.
Hay varias maneras de controlar la intensidad de la luz:
1.3.1 Variando la distancia
Cuando aumenta la distancia entre una fuente luminosa y el objeto, la luz es proyectada en un área mas amplia y la intensidad disminuye. Hemos de tener en cuenta la Ley inversa del cuadrado, según la cual, la intensidad de una fuente luminosa decrece en proporción inversa al cuadrado de la distancia que la separa del sujeto, de modo que si duplicásemos la distancia obtendríamos una luminosidad cuatro veces menor. ( Luminosidad = 1 / (b/a)2 ) siendo a y b las distancias que hay entre el objeto y el proyector.
Como ejemplo tomemos una luz que se encuentra a 4 metros del objeto e inciden 4000 lux de luz en el mismo; si duplicamos la distancia entre fuente y objeto a 8 metros (se duplica la distancia), obtendremos solamente la cuarta parte de la intensidad de la luz original (Luminosidad = 1/ (8/4)2 =1/22, es decir 1/4 de 4000 lux = 1000 lux.
Comparativamente, si colocamos la luz a solo 2 metros del objeto (en vez de los 4 metros), obtendremos una incidencia de 16.000 lux de luz, o cuatro veces más la brillantez inicial.
1.3.2 Con telas, mallas o filtros
Otra manera de controlar la intensidad de la luz es por medio de sedas o mallas. La mayoría de las mallas están compuestos por una fina red de alambre. Colocando una bandera de una sola capa o incluso doble malla frente a la luz su intensidad puede ser reducida de un 30 hasta un 60 por ciento.
Generalmente una gasa sencilla reduce la intensidad en ½ punto, por lo que colocando dos gasas obtenemos 1 punto. También influye la distancia de la gasa al foco y la inclinación.
También se puede reducir la intensidad colocando un filtro de densidad neutra (una gelatina gris) frente a la lámpara. Puede también utilizarse rejillas metálicas circulares (usadas generalmente en luces tipo spot, que boquean parte de la salida de luz en proporción de 1/3 o 1/2. De esta manera, por ejemplo una lámpara de 1000W puede hacer las veces de una de 500W, si la reubicación de la misma no fuese posible. 1.3.3 Enfocando convenientemente los proyectores
Muchos instrumentos de iluminación poseen la capacidad de enfoque, esto influye en la intensidad de la luz. Los proyectores fresnel, los de lente cóncavo-convexa, las mandarinas (focos pequeños de cuarzo con el chasis rojo-anaranjado), etc usan un sistema de enfoque donde se puede desplazar la lámpara, la lente o el reflector. El haz luminoso puede ser concentrado en un área de proyección reducida o ampliado para cubrir mayor superficie. Ello tiene el efecto adicional de aumentar o atenuar la intensidad de la luz. 1.3.4 Usando reguladores (dimmers)
Y por último la intensidad de una luz puede ser atenuada reduciendo el voltaje por medio de reguladores (dimmers). Desafortunadamente, esto también afecta a la temperatura de color. Una luz de estudio solamente puede ser disminuida en un 20 por ciento (en relación con otras luces) sin afectar notablemente al balance de color, antes de tener que ser compensada.